El otro día me encontré con la Mamá del Año y en la parada del colectivo empezó a acordarse de los tiempos antiguos y de la gente que tenía papeles recurrentes en esa vida.
Me dijo lo mucho que añoraba esas épocas y me empezó a contar sobre un montón de gente cuyos destinos no terminan de interesarme. Le dije que mi grupo era chiquito y que nunca fui muy cercana con el resto.
- 'Pasa que cuando nos poníamos muy Rebede Way, vos nos dejabas y te ibas a hablar de libros de terror con la señora de la biblioteca. Siempre fuiste más seria, por eso te aburriste rápido de la adolescencia... y de todos nosotros.'
Mostrando entradas con la etiqueta Random People. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Random People. Mostrar todas las entradas
domingo, 14 de octubre de 2012
miércoles, 3 de agosto de 2011
I don't know why you say goodbye, I say hello... (o Buen Dia)
Durante los tres años que pasé en la secundaria recorrí el mismo camino uno y otra vez casi todos los días.
No tomábamos el colectivo en la parada frente a la escuela, sino que caminábamos hasta la estación para poder tomarlo vacío y viajar más cómodas. En realidad, a esa hora, todos los colectivos vienen igual de llenos pero nos gustaba pasear un poco y pasar por la heladería en el camino, aunque fuera invierno.
Cuando nos aventurábamos a cortar camino, siempre nos encontrábamos en una esquina con un personaje que bien podría haber salido de un cuento de esos de Roald Dhal que me gustaban de chica.
Es un hombre alto, de pelo castaño, arriesgaría que de unos años y algunos más también.
Siempre solo, siempre en la misma esquina.
Siempre.
Lo he visto en día de invierno cuando el viento y la lluvia no daban tregua y también lo he visto en días en que el calor hacía que la sólo visión del asfalto te hiciera arder los ojos.
No es un vendedor, ni tampoco pide dinero. No reparte folletos ni te invita a ninguna iglesia.
En su lugar, en su esquina, se queda desde la mañana hasta las primeras horas de la tarde deseándole ‘Buen día’ a quien sea que pase por ahí, y si se trata de un grupo de personas, se toará la molestia de saludarlos con un ‘Buen día’ a cada uno.
En algunas ocasiones puede que también escuches a Juan, Buen día interpretar canciones de folcklore.
En su lugar, en su esquina, se queda desde la mañana hasta las primeras horas de la tarde deseándole ‘Buen día’ a quien sea que pase por ahí, y si se trata de un grupo de personas, se toará la molestia de saludarlos con un ‘Buen día’ a cada uno.
En algunas ocasiones puede que también escuches a Juan, Buen día interpretar canciones de folcklore.
La semana pasada lo encontré donde siempre y lo vi dándoles su saludo a un quinteto de niños de escuela secundaria. No le respondieron y en cambio se rieron de él a carcajadas y fueron gritándole quien-sabe-que hasta que cruzaron la esquina siguiente.
Eso pasó siempre, incluso cuando yo iba a la escuela algunos de mis compañeros hacían chistes o directamente se le reían en la cara. Siempre me junté con los otros y en genera, me siguen cayendo bien. De los primeros, prácticamente no me acuerdo.
Y así está bien.
Y así está bien.
miércoles, 18 de mayo de 2011
It's all about the random moments...
Hubo un día en que, mientras estaba sentada en el banco de la parada intentando calcular cuántas horas de mi vida he perdido y perderé esperando el colectivo, dos señoras de tapado, una de sombrero y otra desombrerarda, llegaron a hacerme compañía.
Al principio ni siquiera me di cuenta de que había alguién más en la parada, era plena mañana, no de madrugada pero la calle estaba casi vacía.
Las miré muy superficialmente mientras charlaban, se sonrieron (me sonrieron) no sé por qué y sólo con eso me despertaron tal sensación de familiaridad que no puede evitar sonreírles yo también. Podría apostar a que son las tías paquetas de alguien.
Despues de un segundo volví a mi autoreclusión mental y me distraje con 'Just Like Heaven' mientras ellas seguían conversando.
Creo que pasó un minuto, casi cuando Robert estaba llegando a mi parte favorita (You're just like a dream) escuché un '¿No?' .
No era un '¿No? común. No era un '¿No?' de una conversación que yo hubiera escuchado sin querer. Era un 'No' deliberadamente más alto que el murmullo general y era una pregunta dirigida a mi.
Parpadeé dos o tres veces, como quien recién se despierta, en gran parte porque había estado casi dormida y busqué la mirada de quien me hablaba.
Las dos señoras me miraban, no serias pero no sonrientes, como si me estuvieran invitando a opinar sobre un tema de suma importancia. Atiné a sacarme un auricular justo cuando la más alta de las dos, la que no tenía sombrero me preguntaba: ¿No te parece?
Definitivamente había algo de lo que me estaba perdiendo, entoces semi dormida como estaba hice esa fatídica pregunta que mi profesora de inglés hubiera odiado:
-¿Qué? - les pregunté y la más alta me repitió las opciones: 'Budín de pan o flan con crema'.
No sé qué cara puse peromi desconcierto las hizo reír un poco y así, entre risitas me contestaron que se acercaba el cumpleaños de la hermana que no tenía sombrero y tenían que decidir cuál de los dos era mejor postre para la cena que estaban planeando: si el budín de pan o al flan con crema.
Yo voté por el budín de pan justo antes de que llegara mi colectivo.
Me pregunto cuál de los dos habrá ganado y si mi voto les sirvió de algo.
Al principio ni siquiera me di cuenta de que había alguién más en la parada, era plena mañana, no de madrugada pero la calle estaba casi vacía.
Las miré muy superficialmente mientras charlaban, se sonrieron (me sonrieron) no sé por qué y sólo con eso me despertaron tal sensación de familiaridad que no puede evitar sonreírles yo también. Podría apostar a que son las tías paquetas de alguien.
Despues de un segundo volví a mi autoreclusión mental y me distraje con 'Just Like Heaven' mientras ellas seguían conversando.
Creo que pasó un minuto, casi cuando Robert estaba llegando a mi parte favorita (You're just like a dream) escuché un '¿No?' .
No era un '¿No? común. No era un '¿No?' de una conversación que yo hubiera escuchado sin querer. Era un 'No' deliberadamente más alto que el murmullo general y era una pregunta dirigida a mi.
Parpadeé dos o tres veces, como quien recién se despierta, en gran parte porque había estado casi dormida y busqué la mirada de quien me hablaba.
Las dos señoras me miraban, no serias pero no sonrientes, como si me estuvieran invitando a opinar sobre un tema de suma importancia. Atiné a sacarme un auricular justo cuando la más alta de las dos, la que no tenía sombrero me preguntaba: ¿No te parece?
Definitivamente había algo de lo que me estaba perdiendo, entoces semi dormida como estaba hice esa fatídica pregunta que mi profesora de inglés hubiera odiado:
-¿Qué? - les pregunté y la más alta me repitió las opciones: 'Budín de pan o flan con crema'.
No sé qué cara puse peromi desconcierto las hizo reír un poco y así, entre risitas me contestaron que se acercaba el cumpleaños de la hermana que no tenía sombrero y tenían que decidir cuál de los dos era mejor postre para la cena que estaban planeando: si el budín de pan o al flan con crema.
Yo voté por el budín de pan justo antes de que llegara mi colectivo.
Me pregunto cuál de los dos habrá ganado y si mi voto les sirvió de algo.
sábado, 9 de octubre de 2010
Ámate y sálvate.*
Ya lo dijo el Reverendo Alegría, amigos, el diablo camina entre nosotros y no, no debemos buscar las barbas largas y los cuernos, hay observar bien y enforcar nuestra miradas de rechazo en aquellos seres indignantes que viajan en el transporte público con cumbia en el altavoz de sus celulares, tratando de expandir su germen de mal gusto y herejía musical por todo nuestro ya muy enfermo mundo.
Los odio, los odio profundamente.
Cabral, soldado heorico, dió la vida por nosotros, no lo defraudemos, evitemos que esas letras de la profundidad de un charco de vereda entren en nosotros.
Hay que matarlos a todos. [/Cacho Castaña mode]
Pero háganlo ustedes porque a mi me dan miedito.
*Si, yo era fan de La Ley.
Cósmico.
Los odio, los odio profundamente.
Cabral, soldado heorico, dió la vida por nosotros, no lo defraudemos, evitemos que esas letras de la profundidad de un charco de vereda entren en nosotros.
Hay que matarlos a todos. [/Cacho Castaña mode]
Pero háganlo ustedes porque a mi me dan miedito.
*Si, yo era fan de La Ley.
Cósmico.
jueves, 7 de octubre de 2010
martes, 5 de octubre de 2010
We learn
Dr. Freemasonry-Obsessed: '... entonces llegó Lavalle a la estancia de Rosas solo. Se bajó del caballo y en la entrada principal les preguntó alos sirvientes '¿Dónde está Juan Manuel?', así no más... Juan Manuel le decía, porque habían sido compañeros de juego cuando niños ya que los padres de ambos habían mantenido una gran amistad. Ël estaba como en su casa... pidió que le sirvieran comida, dicen que comió en abundancia por lo exhausto que estaba debido al viaje que había hecho y lugo pidió que le mostraran´cúal era la habitación de Rosas y cuando lo llevaron hasta allí, se tendió en la cama y se durmió. Si, de verdad, parece ser que cuando llegó Rosas, Lavale estaba dormido y lo tuvo que despertar. Y es así, como ahí mismo ocurrió todo...
Some guy : Es todo tan... gay.
Some guy : Es todo tan... gay.
viernes, 17 de septiembre de 2010
Universos Paralelos
Mientras escribo esto pienso en cómo está el paranorama hoy en día.
En este momento Jesse está esposada a los postes de la cama, intentando con todas sus fuerzas llegar hasta el vaso con agua que se encuentra en la mesita de luz. Gerald sigue en el piso y todo nos lleva a suponer que jamás se levantará solo ni saldrá de esa cabaña por sus propios medios. Jamás.
Alex, por su lado está en pleno viaje. Ni él ni sus drugos saben bien adónde va a terminar el recorrido de esa noche, se guían sólo por el olfato que tienen para meterse en líos pero yo sé bien que se dirigen a la casa del tipo que escribe y su señora.
En otro lugar del mundo, en uno muy pero muy frío hay un nene sentado bajo la ventada de un departamento que podría ser cualquiera y que,sin embargo, es único porque aún cuando ahí vive una nena con su papá, las ventadas siguen tapiadas. El espera a que ella salga, juega con el cubo Rubik y todavía no sabe que esa historia tienen más de 200 páginas por delante.
Quizás debería leer un libro a la vez, quizás.
En este momento Jesse está esposada a los postes de la cama, intentando con todas sus fuerzas llegar hasta el vaso con agua que se encuentra en la mesita de luz. Gerald sigue en el piso y todo nos lleva a suponer que jamás se levantará solo ni saldrá de esa cabaña por sus propios medios. Jamás.
Alex, por su lado está en pleno viaje. Ni él ni sus drugos saben bien adónde va a terminar el recorrido de esa noche, se guían sólo por el olfato que tienen para meterse en líos pero yo sé bien que se dirigen a la casa del tipo que escribe y su señora.
En otro lugar del mundo, en uno muy pero muy frío hay un nene sentado bajo la ventada de un departamento que podría ser cualquiera y que,sin embargo, es único porque aún cuando ahí vive una nena con su papá, las ventadas siguen tapiadas. El espera a que ella salga, juega con el cubo Rubik y todavía no sabe que esa historia tienen más de 200 páginas por delante.
Quizás debería leer un libro a la vez, quizás.
jueves, 16 de septiembre de 2010
Veo gente secretamente organizada en pequeños grupos independientes llamados logias.
Tengo un profesor de Historia que tiene (entre varios otros problemillas que no nos conciernen, al menos no hoy) una obsesión con la masonería gigante como la casa de Julio Iglesias en Miami. Si, la que está cerquita de lo de Su.
No pasa una clase en la que mientras nos tira datos históricos a mansalva no deje de hacer el comentario de que algún cuasi-prócer, algún vecino de ellos, algún otro profersor, algún político, almacenero, camionero, taxista, lechero, secretario o ministro de algo, pintor de brocha gorda, médico, coiffeur o lo que se te ocurra era, es o será masón.
Lo más gracioso es que no sólo ve masones por todos lados sino que cree que ellos saben que el los busca por lo que esconden información sobre conferencias secretas. No sólo eso, sino que también lo persiguen para evitar que haga ciertas declaraciones reveladoras acerca de la historia de la masonería. Witney Houston, estamos en problemas.
El punto drástico de todo esto es que cuando lo escucho hablar me acuerdo de ese fic en el que Gee veía vampiros por todos lados. Creo, en realidad, lo que es más drástico aún es que a mi todo me recuerda a alguno de ellos.
Así que parece que, al final, todos somos iguales en algún sentido, aunque tengamos 40 año de carrera y nos creamos el Gardel de la Historiografía Argentina. Siempre hay algo por lo que la gente nos va a mirar raro, puede que cambie el objeto de nuestra fijación pero siempre tenemos (al menos) una cosa que nos mantiene despiertos de vez en cuando.
Guarda al cruzar, que no te pise un masón.
No pasa una clase en la que mientras nos tira datos históricos a mansalva no deje de hacer el comentario de que algún cuasi-prócer, algún vecino de ellos, algún otro profersor, algún político, almacenero, camionero, taxista, lechero, secretario o ministro de algo, pintor de brocha gorda, médico, coiffeur o lo que se te ocurra era, es o será masón.
Lo más gracioso es que no sólo ve masones por todos lados sino que cree que ellos saben que el los busca por lo que esconden información sobre conferencias secretas. No sólo eso, sino que también lo persiguen para evitar que haga ciertas declaraciones reveladoras acerca de la historia de la masonería. Witney Houston, estamos en problemas.
El punto drástico de todo esto es que cuando lo escucho hablar me acuerdo de ese fic en el que Gee veía vampiros por todos lados. Creo, en realidad, lo que es más drástico aún es que a mi todo me recuerda a alguno de ellos.
Así que parece que, al final, todos somos iguales en algún sentido, aunque tengamos 40 año de carrera y nos creamos el Gardel de la Historiografía Argentina. Siempre hay algo por lo que la gente nos va a mirar raro, puede que cambie el objeto de nuestra fijación pero siempre tenemos (al menos) una cosa que nos mantiene despiertos de vez en cuando.
Guarda al cruzar, que no te pise un masón.
sábado, 11 de septiembre de 2010
Gente con la que uno se topa sin querer queriendo
Life is a box of chocolates, Forrest. You never know what you're gonna get
Como decía la mamá de Forrest Gump, nunca sabés con lo que te vas a encontrar pero la vida es tan sorprendente que no hace falta que siempre sea algo nuevo lo que te maravilla, también puede ser que en un sábado cualquiera, mientras ves fotos de tus amigos en facebook, tengas un momento de lucidéz comparable a cuadno Chase está jugando con el láser y de pronto, flash!, una respuesta. Su respuesta era importante, la mia no, pero whatever, ya dije que es sábado así que se sobreentiende que es explorar los recónditos recovecos de mi mente, estudiar para historia, o seguir con la programación habitual y mirar House hasta que se me nuble la vista.
En fin, puede que la vida te sorprenda on los personajes que te presenta, pero siempre son los mismos.
A decir, en cada clase en la que he participado encontré:
1) El individo que se cree inteligente por leer libros que literariamente equivalen a una revista de Avón.
2) El que trata de hablar como si tuviera ochenta años, un post-grado en Grecia, un coche caro , y vistiera con trajes elegidos por someone else.
3) El ser que habla como si tuviera dos años, tiene todo útil escolar de color rosa y una mínima mochilita con la caripela de Winnie Pooh. Si, en general son chicas. y Si, en genral son rubias.
4) El que no sabe dónde está parado pero no está perdido tampoco. Llegó hasta ahí porque su padre/madre/tutor/encargado estudió en esa facultad y esa misma carrera, ergo, a él/ ella debe gustarle la profesión y be damn good at it.
5) El individuo que en realidad siempre quiso ser veterinario, manicuro o comandante de abordo, pero ya que el colectivo lo dejaba cerca...
6) El tarado que va simplemente a molestar y perturba la paz interior de los que están ahí para hacer esa pavada de estudiar y pensar en el futuro.
7) Las taraditas que le festejan las taradeces a el tarado antes mencionado.
8) El personaje.
9) El ser humano de cuya vida nadie sabe nada excepto que el día que falta queda un asiento libre. Son estos mismos los que llevan la tarea cuando el profesor ni siquiera se acuerda de que lo había pedido, los que parecen aterradoramente incómodos ante cualquier situación docente-less en la que se inicia alguna charla de grupo y los que tienen más probabilidades de entrar un día random al aula con un tramontina en la mano y la idea fija de desgarrar toda mochila de Winnie Pooh que se ponga en su camino.
10) Los seres random que se juntan conmigo, Son de muchas clases, pero las estadísticas indican que, usualmente, los que perduran en mi tiempo son unos desubicados totales de los que me hacen reír y a los que me refiero eventualmente como 'locos lindos'. Unos grosos.
jueves, 9 de septiembre de 2010
Restless Heart Syndrome
Hay veces en las que pienso que mientras los demás crecen yo sólo voy envejeciendo. Lo que no está mal, aunque puede que los números empiecen a incomodarme.
No le veo el punto a todo esto, mucho menos la gracia.
Hay algo que me estoy perdiendo por vivir mentalmente en el país de la maravillas. De todos modos, me cuesta mucho bajar de la palmera y enfrentar los molinos. Es más lindo pensar que son gigantes y que los cuentos que leo son la realidad, al menos la de alguien más, que en algún lugar del mi mundo imaginario podría ser yo.
Estoy convencida de que si hubiera poseído una vida normal, o lo que los demás tienen, me hubiera privado de conocer Castle Rock, Hogwarts, la Rue Royale e incluso Forks. Saber que hay algo más ahí, que es posible encontrar tesoros que mucha gente ni imagina, me hace dudar sobre si cambiaría mis historias por la gente real; y podría jurar que no conozco a nadie que cambiaría su normalidad por alguien como yo que se ríe cuando Dolores Clairborne hable de esa ciudad donde no vive nadie desde hace mucho tiempo.
Supongo que parte de crecer significa abandonar la anormalidad, ponerme el traje de lawyer wannabe y dejar atrás las ensoñaciones de cabeza de chorlito, pero a mi hablame de las rosas de Tuxedo Max y te voy a entender, ahora y con suerte, siempre, sino no te gastes porque mientras vos están pensando en cómo escaparte de esta aburrida clase, yo estoy en un lugar mejor, pensando en las educadas polite remarks de los martes mientras miro el techo.
All in all, no le veo el punto a convertirme en lo que ustedes son, patéticos intentos de futuros sacapresos.
Yo tengo mi mundo, y ustedes no están invitados.
No le veo el punto a todo esto, mucho menos la gracia.
Hay algo que me estoy perdiendo por vivir mentalmente en el país de la maravillas. De todos modos, me cuesta mucho bajar de la palmera y enfrentar los molinos. Es más lindo pensar que son gigantes y que los cuentos que leo son la realidad, al menos la de alguien más, que en algún lugar del mi mundo imaginario podría ser yo.
Estoy convencida de que si hubiera poseído una vida normal, o lo que los demás tienen, me hubiera privado de conocer Castle Rock, Hogwarts, la Rue Royale e incluso Forks. Saber que hay algo más ahí, que es posible encontrar tesoros que mucha gente ni imagina, me hace dudar sobre si cambiaría mis historias por la gente real; y podría jurar que no conozco a nadie que cambiaría su normalidad por alguien como yo que se ríe cuando Dolores Clairborne hable de esa ciudad donde no vive nadie desde hace mucho tiempo.
Supongo que parte de crecer significa abandonar la anormalidad, ponerme el traje de lawyer wannabe y dejar atrás las ensoñaciones de cabeza de chorlito, pero a mi hablame de las rosas de Tuxedo Max y te voy a entender, ahora y con suerte, siempre, sino no te gastes porque mientras vos están pensando en cómo escaparte de esta aburrida clase, yo estoy en un lugar mejor, pensando en las educadas polite remarks de los martes mientras miro el techo.
All in all, no le veo el punto a convertirme en lo que ustedes son, patéticos intentos de futuros sacapresos.
Yo tengo mi mundo, y ustedes no están invitados.
miércoles, 8 de septiembre de 2010
sábado, 28 de agosto de 2010
De la gente que ve las cosas invisibles.
Como yo nunca había dibujado un cordero, rehice para él uno de los dos únicos dibujos que sabía: el de la boa cerrada. Y quedé estupefacto al escuchar al hombrecito responderme:
- ¡No!¡No! No quiero un elefante dentro de una boa. Una boa es muy peligrosa, y un elefante es muy voluminoso. En casa es todo pequeño. Necesito un cordero. Dibújame un cordero.
Mientras espero a que llegue el colectivo y me aburro como una desgraciada, veo la gente pasar.
En el más clichesudo de los momentos escucho como dos señoras con carita de ensalada light para el almuerzo se ríen del ex-marido de alguna de ellas y pienso en lo lindo que sería poder escuchar a Corgan en este momento para que me salve de lo tristemente básica que es la gente.
A mi izquierda un chico y una chica que con toda seguridad estudian periodismo (no sé por qué pero sólo lo sé) llevan una conversación por demás Sex and the City que me recuerda lo mucho que extraño mis auriculares que quedaron en casa.
En algún momento, mi desahuciada mente se va de paseo a algún lugar mejor y me quedo mirando fijo esa pared en la que está pegado un cartel con una foto de Trotsky. Así se suceden los minutos de lo que a mi me parece la eternindad, hasta que sin aviso alguno alguien interrumpe mi observación de la imagen de León.
Un chico que no debía pasar de los quince (esto también lo sé sólo porque si) , morral al costado y auriculares a todo lo que da se para justo entre la foto de Trostky y yo; acomoda las manos, una a la altura de los hombros y yo diría que un porquito más arriba también , con la palma cerrada hacia atrás y la otra más abajo y más cerca del cuerpo. Espera. Un segundo y respira hondo. Otro segundo y sé que ésa debe ser una buena rola porque empieza a sacudir la cabeza mientras sostiene esa guitarra que sólo para él existe.
Si yo hubiera sido alguien un poco menos aburrido de la vida quizás le hubiera lanzado la misma mirada malvada que le revoleó un señor de traje y maletín, o me hubiera empezado a reír como la chicas que después empujaron a medio mundo al grito de 'Dale que si perdemos este no llegamos a ver Casi Ángeles', pero no, a mi me inspiró una sonrisa. Las señoras se susurraban algo mientras lo miraban pero a mi, por algún motivo, ver a ese chico me hizo pensar que no todo está tan perdido como yo creí.
Todavía hay gente a la que no le importa que haya otra gente a la que todo le importa. Todavía quedan locos que tocan guitarras que ni las señoras de la ensalada ni los hombres de traje pueden ver.
Hay en el mundo algún que otro desubicado que es capáz de sacudir la cabeza en plena ciudad repleta justo con la misma furia con que lo haría en un recital de Lamb Of God y ellos son los que le dan color al mundo en el que vivo.
Por eso, desde este pequeño lugar en el cyber espacio, este humildísima homenaje:
A las que me hacían la escena de Titanic en el aula, a las señora que cantan canciones de Camilo Sexto en el 500, a los Cowboys del sobrero y las botas texanas que me encuentro en Carrefour, a las Mamás que me cantan una de Heleno, a las señora de los sahumerios que bailan cuando los agitan en el aire, a los locos que hacen que Polino entreviste a Einstein sobre la relatividad, a los que hacen títeres que se parecen a Alejo y Valentina, a las que inventan un muñeco llamado 'To be', al que alguna vez me dijo 'Quiero volar', al que nos mandó a hacer poemas sobre Química y a cantarle a la lluvia ácida, a las que construyen realidades de narcotraficantes y jazminez de noche contra todo pornóstico real y , en especial, a los que tocan instrumentos que no se ven (como la tetera de porcelana)...a todos ustedes, despreocupados, mi eterna admiración.
Mientras haya alguien que vea el elefante en el estómago de la boa donde los demás ven un sombrero, habrá esperanza. (y acá, para más efecto,debería empezar a sonar la canción de Diego Torres)
Si fuera un poco más segura de mi misma y tuviera menos tarea que hacer, viviría la vida loca como ustedes y bueno, básicamente viviría. Sin embargo, tengo más libros de Historia Constitucional por leer que coraje , así que colorín colorado...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

